Diario de la Piel · Problemas de la piel

Dermatitis seborreica: qué es y por qué aparece

Descamación amarillenta en las aletas de la nariz, las cejas o el cuero cabelludo. Aparece, se va y vuelve. Esto es lo que ocurre por debajo, y por qué la limpieza equivocada la empeora.

Lectura 10 min · Revisado por el equipo científico POOM

La dermatitis seborreica es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa en brotes. Se manifiesta con placas enrojecidas mal delimitadas, cubiertas de escamas blancas o amarillentas de aspecto graso, en las zonas del cuerpo con más glándulas sebáceas.

Afecta a alrededor del 3 % de la población, con un pico entre los treinta y los cuarenta años, y es más frecuente en hombres. Es una de las consultas dermatológicas más habituales.

Este artículo explica su mecanismo y qué se puede hacer para acompañar el cuidado de la piel entre brotes. No sustituye a una consulta: el diagnóstico y el tratamiento corresponden al dermatólogo.

¿Dónde aparece la dermatitis seborreica?

Siempre en las mismas zonas, y esa distribución es la primera pista diagnóstica. Son las áreas con mayor densidad de glándulas sebáceas.

Tabla 1 · Localizaciones habituales

Distribución característica de las lesiones. La coincidencia con las zonas seborreicas del cuerpo no es casual.
ZonaCómo se manifiesta
Cuero cabelludoDescamación, a veces amarillenta y adherida. Es la forma más frecuente.
Surcos nasogenianosLos pliegues entre la nariz y la boca. Enrojecimiento con escama grasa.
Cejas y entrecejoDescamación fina, a menudo confundida con sequedad.
OrejasDetrás del pabellón y en el conducto externo.
Zona central del pechoPlacas en la región esternal.

¿Por qué aparece la dermatitis seborreica?

El origen es multifactorial y todavía no está completamente aclarado. La literatura describe tres factores que actúan de forma conjunta.

1 · La secreción sebácea

Las lesiones aparecen donde hay más glándulas sebáceas. Conviene matizar algo que se malinterpreta con frecuencia: no es una enfermedad de exceso de grasa. La producción sebácea no está necesariamente aumentada. Lo que ocurre es que el sebo actúa como sustrato para el siguiente factor.

2 · Malassezia

Malassezia es un género de levaduras que forma parte de la microbiota normal de la piel humana. Está en todos nosotros. Las especies implicadas con más frecuencia en la dermatitis seborreica son Malassezia globosa y Malassezia restricta.

Estas levaduras producen lipasas, enzimas que degradan el sebo de la superficie cutánea. De esa degradación resultan moléculas como el ácido oleico, la malassezina y el indol-3-carbaldehído.

3 · La respuesta inmunitaria individual

Y aquí está la clave del asunto. Todo el mundo tiene Malassezia. Todo el mundo produce sebo. Pero solo algunas personas desarrollan dermatitis seborreica.

La diferencia está en la respuesta inflamatoria individual frente a esos metabolitos. En algunas pieles el ácido oleico resultante desencadena una reacción inflamatoria y una alteración de la barrera cutánea; en otras, no.

No es un problema de higiene. No es un hongo que se haya contraído. Es una respuesta inflamatoria propia frente a algo que vive en todas las pieles.

Esta distinción importa, y no solo científicamente. Muchas personas con dermatitis seborreica lavan la zona con más frecuencia y con productos más agresivos, convencidas de que el problema es la suciedad o la grasa. Y ese es precisamente el camino que empeora el cuadro.

¿La dermatitis seborreica es lo mismo que la caspa?

La caspa es la forma más leve y más frecuente de dermatitis seborreica, limitada al cuero cabelludo. Mismo mecanismo, sin el componente inflamatorio marcado.

Cuando aparece enrojecimiento visible, escamas amarillentas de aspecto graso y afectación de la cara, ya se habla de dermatitis seborreica establecida. La frontera entre ambas es de grado, no de naturaleza.

¿Cómo se diferencia de la rosácea y de la dermatitis atópica?

Son tres cuadros que se confunden con frecuencia, y que además pueden coexistir en la misma persona. La tabla siguiente recoge las diferencias descritas en la literatura, pero conviene decirlo con claridad: esta comparación orienta, no diagnostica.

Tabla 2 · Diagnóstico diferencial orientativo

Rasgos característicos de cada cuadro. Solo un dermatólogo puede establecer el diagnóstico, y los tres pueden presentarse de forma simultánea.
SeborreicaRosáceaAtópica
Localización Surcos nasogenianos, cejas, cuero cabelludo Centro de mejillas y nariz Flexuras, cuello, manos
Descamación Grasa, amarillenta Ausente Seca, fina
Enrojecimiento En placas mal delimitadas Persistente, con vasos visibles En brotes
Picor Variable Poco frecuente Intenso y característico
Desencadenantes Estrés, frío, fatiga Calor, alcohol, cambios térmicos Alérgenos, jabones, sequedad
Edad típica 30-40 años · también lactantes 30-50 años Inicio en la infancia

¿Qué empeora la dermatitis seborreica?

Los factores descritos con mayor frecuencia son cuatro.

El estrés, físico y emocional. Es el desencadenante que más refieren los pacientes y coincide con periodos de brote.

El frío y la baja humedad. Los meses fríos empeoran el cuadro de forma característica. La calefacción y el aire seco alteran la composición lipídica del estrato córneo y debilitan la barrera cutánea justo cuando más se necesita.

La fatiga y la falta de sueño, que modulan la respuesta inflamatoria general.

La limpieza agresiva. Este es el factor sobre el que sí se puede actuar de inmediato. Los tensioactivos fuertes, el alcohol y los productos que buscan «secar» la zona retiran la matriz lipídica del estrato córneo. Una barrera más frágil responde con más inflamación, y el ciclo se realimenta.

La incidencia y la gravedad están también influidas por factores genéticos, y la prevalencia aumenta en personas con enfermedad de Parkinson y en pacientes inmunodeprimidos.

Cuándo acudir al dermatólogo

Siempre que aparezcan lesiones persistentes, se extiendan, causen molestia o no mejoren. La dermatitis seborreica tiene tratamiento dermatológico eficaz, habitualmente con antifúngicos y antiinflamatorios tópicos. Ningún producto cosmético sustituye ese tratamiento.

El cuidado cosmético entre brotes

Dicho lo anterior, hay un espacio real para el cuidado cosmético: la barrera cutánea. No trata la dermatitis seborreica, pero sí acompaña el estado de una piel que tiende a la reactividad y que sufre especialmente con la limpieza inadecuada.

La limpieza, primero

Es donde más se equivoca la gente y donde más rápido se nota el cambio. La intuición dice que una piel con descamación grasa necesita limpiarse a fondo y desengrasarse. La consecuencia es una barrera más dañada y más inflamación.

Un aceite limpiador trabaja por afinidad con los lípidos cutáneos en lugar de arrastrarlos. Limpia sin dejar la piel tirante ni desprovista de su película protectora.

El confort de una piel reactiva

Entre brotes, la piel de estas zonas suele estar sensibilizada. Aura Cica Cream aporta confort con textura ligera para el día, bajo protección solar. Para la noche, o cuando la zona está más comprometida, Intensive Repair Balm ofrece un sellado más oclusivo con el complejo botánico Naflex™, desarrollado para pieles con tendencia atópica y sensible, sobre patente KR 10-1252107.

Cuidado de soporte entre brotes

I

Radiance Oil Soap

Limpieza que respeta la matriz lipídica. Mañana y noche.

II

Aura Cica Cream

Día. Textura ligera, bajo protección solar.

III

Intensive Repair Balm

Noche. Sellado con Naflex™ para las zonas más comprometidas.

Cuidado cosmético complementario. No sustituye el tratamiento indicado por el dermatólogo.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la dermatitis seborreica?

Es una enfermedad inflamatoria crónica y recidivante de la piel que cursa en brotes. Se manifiesta con placas enrojecidas mal delimitadas, cubiertas de escamas blancas o amarillentas de aspecto graso, en zonas con abundantes glándulas sebáceas: cuero cabelludo, surcos nasogenianos, cejas, orejas y zona central del pecho. Su prevalencia se estima en torno al 3 % de la población.

¿Por qué aparece?

Su origen es multifactorial. La literatura describe tres factores: la secreción de lípidos por las glándulas sebáceas, la colonización por levaduras del género Malassezia —principalmente M. globosa y M. restricta—, y una respuesta inmunitaria individual frente a los metabolitos que estas levaduras generan al degradar el sebo. Malassezia forma parte de la microbiota normal: lo determinante no es su presencia, sino la reacción de cada persona.

¿Es lo mismo que la caspa?

La caspa es la forma más leve y frecuente, limitada al cuero cabelludo. Comparte el mismo mecanismo pero sin el componente inflamatorio marcado. Cuando aparece enrojecimiento, escama amarillenta grasa y afectación facial, se trata ya de dermatitis seborreica establecida.

¿Cómo se diferencia de la rosácea?

Son cuadros distintos que pueden coexistir. La seborreica cursa con descamación grasa amarillenta en surcos nasogenianos, cejas y cuero cabelludo. La rosácea cursa con enrojecimiento persistente y vasos visibles en el centro de mejillas y nariz, sin descamación grasa, y se desencadena con calor, alcohol o cambios térmicos. Solo un dermatólogo puede establecer el diagnóstico.

¿Qué la empeora?

El estrés físico y emocional, los meses fríos y de baja humedad, la fatiga, y la limpieza agresiva con tensioactivos fuertes o alcohol. La incidencia también está influida por factores genéticos. Es más frecuente en hombres, con un pico entre los treinta y los cuarenta años.

¿Puedo usar cosmética si la tengo?

Sí, como cuidado complementario al tratamiento indicado por el dermatólogo. La cosmética no trata la dermatitis seborreica, pero puede acompañar el cuidado de la barrera entre brotes: limpieza que respete la matriz lipídica, fórmulas que aporten confort y sellado adecuado. Lo que más agrava el cuadro es la limpieza agresiva.

¿Se cura?

Es una condición crónica y recidivante: cursa en brotes con periodos de mejoría. El objetivo del tratamiento dermatológico es controlar los brotes y espaciarlos. Muchas personas conviven con ella durante años manteniendo la piel en buen estado la mayor parte del tiempo.

Empieza por la limpieza

Es el punto donde más se equivoca la intuición y donde antes se nota el cambio. Una piel con tendencia seborreica no necesita desengrasarse: necesita que no le retiren su barrera.

Ver Radiance Oil Soap Hacer el diagnóstico

Fuentes

Referencias médicas consultadas para la elaboración de este artículo divulgativo.

  1. Manual MSD, versión para profesionales. Dermatitis seborreica. Trastornos dermatológicos · Dermatitis.
  2. Salamanca-Córdoba MA, et al. Dermatitis seborreica y su relación con Malassezia spp. Infectio · Revisión de la literatura.
  3. Chosidow O, Maurette C. Dermatitis seborreica. EMC — Dermatología. Elsevier.
  4. Rogers J, Harding C, Mayo A, Banks J, Rawlings A. Stratum corneum lipids: the effect of ageing and the seasons. Archives of Dermatological Research. 1996;288(12):765–770. DOI: 10.1007/BF02505294
  5. Engebretsen KA, Johansen JD, Kezic S, Linneberg A, Thyssen JP. The effect of environmental humidity and temperature on skin barrier function and dermatitis. JEADV. 2016;30(2):223–249. DOI: 10.1111/jdv.13301

Redactado por Silvia Moreno, fundadora del Grupo Silvia Moreno. Contenido científico revisado por el equipo científico POOM.

Este contenido tiene finalidad divulgativa y no constituye consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional sanitario. La dermatitis seborreica requiere diagnóstico y tratamiento dermatológico. Los productos cosméticos mencionados se plantean como cuidado complementario de la barrera cutánea, nunca como tratamiento de la enfermedad.

POOM Korean Cosmetics · Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur