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Bienestar muscular

Dolor muscular y crema antiinflamatoria: la guía completa

El trapecio agarrotado que no se suelta. La cervicalgia de tantas horas de pantalla. El cuello bloqueado al despertar. Las agujetas del lunes. Las piernas que pesan al final del día. Esta guía explica por qué aparece cada una, qué ayuda en cada caso, y qué diferencia hay entre un antiinflamatorio de farmacia y una crema cosmética de calor.

Calor sin irritación ni olor marcado · Apta para piel sensible · Formulada en Corea del Sur

Aplicación de crema antiinflamatoria de calor con masaje sobre trapecios y cuello para la contractura muscular
Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur +20 patentes Tecnología Phytolism™ Apta para piel sensible

El origen

¿Por qué duelen la espalda, las cervicales o los músculos?

El dolor muscular, articular y postural es hoy uno de los motivos de consulta más frecuentes: más de siete de cada diez adultos han sentido molestias cervicales, dorsales o lumbares en los últimos meses, con especial frecuencia entre los 40 y los 60 años, en trabajo sedentario y en deporte con cargas repetidas.

Detrás de la mayoría de estas molestias del día a día hay una misma mecánica. Un músculo que lleva horas en tensión sostenida —por la postura, la pantalla, el estrés o una carga repetida— se contrae y comprime sus propios vasos sanguíneos. Al comprimirlos recibe menos riego, y con menos riego llega menos oxígeno y se acumulan los productos de desecho del metabolismo muscular. Ahí aparecen la rigidez, la tirantez y el dolor.

Es un círculo que se retroalimenta: la tensión reduce la circulación, y la falta de circulación mantiene la tensión. El músculo no puede relajarse porque no le llega lo que necesita para hacerlo.

Tensión sostenida

El músculo contraído por postura, estrés o carga comprime sus propios vasos y se queda sin riego suficiente.

Menos oxígeno

Con menos circulación llega menos oxígeno y se acumulan desechos: aparecen la rigidez y la sensación de dolor.

El calor rompe el círculo

El calor dilata los vasos, devuelve riego y oxígeno a la zona y ayuda a que la fibra muscular se relaje.

Por eso el calor alivia, y por eso lleva usándose desde siempre. El calor dilata los vasos, aumenta el riego de la zona y ayuda a que la fibra se relaje. Es el principio de la bolsa de agua caliente, de la manta eléctrica y de cualquier crema de calor. La diferencia entre unas y otras está en cómo se consigue ese calor y en cuánto dura.

El músculo en tensión se queda sin riego, y sin riego no se relaja. Por eso el calor, bien aplicado, sigue siendo una de las herramientas más eficaces del bienestar muscular.

Antes de elegir

¿Crema antiinflamatoria de farmacia o crema cosmética de calor?

Quien busca una «crema antiinflamatoria» puede estar buscando dos cosas muy distintas. Conviene saber cuál necesitas antes de comprar nada.

Antiinflamatorio farmacológico

Medicamento

Las cremas y geles con principios activos como el ibuprofeno o el diclofenaco son medicamentos. Actúan sobre la inflamación por vía farmacológica, tienen indicaciones concretas y los dispensa la farmacia. Es tu médico o tu farmacéutico quien debe decirte cuál, cuándo y durante cuánto tiempo, especialmente si hay una patología diagnosticada o tomas otra medicación.

Crema cosmética de calor

Cosmética de autocuidado

Una crema de calor es un producto cosmético, no un medicamento. Su trabajo es otro: aportar calor sostenido y un efecto vasodilatador cosmético que lleva riego a la zona, con una sensación de alivio muscular que se percibe desde los primeros minutos. Se usa a diario, sin receta, para acompañar el bienestar muscular del día a día.

No compiten: se acompañan. Si tienes una patología diagnosticada o un dolor que no cede, quien decide el tratamiento es tu médico. Una crema cosmética no lo sustituye. Pero sí acompaña muy bien lo cotidiano: la espalda al final de la jornada, las cervicales cargadas, las piernas pesadas o las agujetas de después de entrenar.

Molestia por molestia

¿Qué molestia tienes y qué hacer con ella?

No todas las molestias musculares son iguales ni se manejan igual. Estas son las más habituales, qué las causa y qué ayuda en cada caso.

Contractura muscular

Trapecio · cuello · espalda · lumbar

Una contractura es una contracción involuntaria y mantenida de un músculo, que se queda «agarrotado» y no vuelve a soltarse solo. Aparece por sobrecarga, por una postura mantenida durante horas o por estrés acumulado. El trapecio es el rey de las contracturas: lo cargamos con la pantalla, el móvil, la mochila y la tensión emocional.

Qué ayuda: calor sostenido sobre la zona para llevar riego al músculo agarrotado, masaje que movilice el tejido, y estiramiento suave después. La combinación de calor y masaje es lo más eficaz.

Agujetas y recuperación

Después de entrenar · sobrecarga

Las agujetas son el dolor muscular que aparece entre 12 y 48 horas después de un esfuerzo no habitual. No son cristales de ácido láctico, como se creyó durante años: son microlesiones de la fibra muscular y la respuesta inflamatoria natural que las repara. Por eso duelen al día siguiente y no en el momento.

Qué ayuda: el movimiento suave y el calor, que llevan riego a la fibra para que se recupere. También aplicar calor antes de entrenar, como calentamiento y prevención.

Tortícolis

Cuello bloqueado · al despertar

Amanecer con el cuello bloqueado y sin poder girar la cabeza. La tortícolis común es un espasmo de la musculatura del cuello, casi siempre por una mala postura al dormir, una corriente de aire o tensión acumulada. Suele resolverse en unos días, pero esos días son incómodos.

Qué ayuda: calor local sobre el cuello y los trapecios para relajar el espasmo, movilidad suave sin forzar. Si no mejora en unos días o hay dolor irradiado al brazo, hay que ver a un profesional.

Cervicalgia y dolor de pantalla

Cuello · trapecios · base del cráneo

Cervicalgia es simplemente el nombre médico del dolor de cuello. La forma más común es la mecánica o postural: horas de pantalla con la cabeza ligeramente adelantada multiplican la carga que soporta la musculatura cervical —por cada par de centímetros que la cabeza se adelanta, el cuello soporta varios kilos de más—. El resultado es tensión en trapecios, rigidez en la base del cráneo y, a veces, dolor de cabeza tensional que sube desde el cuello.

Qué ayuda: calor y masaje en trapecios, cervicales y base del cuello, mañana y noche. Y pausas: levantarse cada hora hace más que cualquier crema. Si el dolor baja por el brazo, hormiguea o hay pérdida de fuerza, hay que verlo con un profesional.

Dolor de espalda alta y entre los omóplatos

Dorsal · escápulas · postura

Ese punto entre los omóplatos que arde y no se alcanza con la mano. Casi siempre es tensión de la musculatura dorsal e interescapular por postura mantenida: hombros adelantados, espalda encorvada sobre el teclado, o cargar peso siempre del mismo lado. La zona dorsal se mueve poco durante el día y acumula.

Qué ayuda: calor sobre la zona, masaje —o una pelota contra la pared si no llegas— y movilidad de la columna dorsal. Abrir el pecho y retraer las escápulas varias veces al día compensa la postura.

Piernas cansadas

Pesadez · final del día · horas de pie

La sensación de piernas pesadas, cansadas e hinchadas al final del día tiene que ver con el retorno venoso: la sangre tiene que subir desde los pies y, tras muchas horas de pie o sentada, ese retorno se vuelve perezoso. El calor y el gesto del masaje ascendente ayudan a movilizarlo.

Qué ayuda: masaje de tobillo hacia arriba, siempre en sentido ascendente, con un producto que active la circulación. Elevar las piernas al final del día completa el gesto.

Calambres musculares

Gemelo · pie · nocturnos

El calambre es una contracción brusca, involuntaria y dolorosa de un músculo, típicamente el gemelo, y a menudo por la noche. Se asocia a deshidratación, a desequilibrios de minerales, a esfuerzo intenso o a mala circulación en la zona.

Qué ayuda: en el momento, estirar el músculo suavemente. Después, calor y masaje sobre la zona. Si son muy frecuentes, conviene comentarlo con el médico.

¿Cuándo dejar la crema y llamar al médico? Dolor agudo después de un golpe o una caída importante. Dolor que baja por el brazo o la pierna con pérdida de fuerza u hormigueo. Dolor con fiebre o pérdida de peso. Cualquier dolor en el pecho. Una articulación caliente, roja e hinchada. O un dolor que no cede en siete a diez días. En todos esos casos, la consulta va primero.

¿Cómo elegir?

¿Qué debe tener una buena crema para el dolor muscular?

El botiquín de casa suele tener geles de calor con un único mecanismo —capsaicina, salicilato o mentol— y siempre los mismos tres problemas: irritan la piel fina, dejan un olor fuerte que no puedes llevar a la oficina, y dan un calor superficial que se va en minutos. Estos son los tres criterios que separan una crema de calor cualquiera de una que de verdad acompaña:

1 · Calor sin irritación

Que el calor no venga de la capsaicina, que a concentraciones eficaces genera escozor, enrojecimiento e intolerancia en piel fina o sensible.

2 · Calor que dure

Un rubefaciente convencional calienta la superficie y se agota enseguida. El calor útil es el que se sostiene durante horas.

3 · Algo más que calor

Que aporte además activos botánicos de nombre propio, no solo la sensación térmica de superficie.

La solución

Power Cream, la crema de calor de POOM

Calor cosmético profundo y sostenido, con un gran efecto vasodilatador que reactiva la circulación de la zona y una sensación de alivio muscular que se percibe desde los primeros minutos. Sin la irritación de la capsaicina y apta para piel sensible.

98 %satisfacción de uso
100 %percepción de calor
97 %sensación de alivio muscular
2-5 minen aparecer el calor
100 %intención de recompra

Test de uso preliminar con 15 voluntarios. Laboratorio del Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur.

¿Por qué es diferente?

Los tres ejes de la fórmula

La mayoría de geles de calor del mercado descansan sobre un solo mecanismo. Power Cream combina tres ejes complementarios en una misma crema, en un vehículo cosmético apto para piel sensible. Eso es lo que la hace comportarse distinto a un rubefaciente convencional.

Eje 1 · Acción térmica

Calor por vía TRPV1, sin capsaicina

El Vanillyl Butyl Ether es un agonista selectivo del receptor TRPV1, el mismo canal que activa la capsaicina del chile, pero sin su quemazón ni su escozor. Al activarse se liberan neuropéptidos que dilatan los capilares: la microcirculación aumenta y la zona se oxigena. El cerebro interpreta la señal como calor profundo, aunque la temperatura real de la piel apenas suba uno o dos grados. Por eso el efecto dura tanto y no daña la piel.

Eje 2 · Tríada botánica

Boswellia serrata, MSM y Green Lipped Mussel

Tres activos botánicos con respaldo en literatura científica indexada acompañan al calor. La Boswellia serrata (el incienso indio de la medicina ayurvédica) aporta sus ácidos boswélicos, especialmente el AKBA. El MSM o metilsulfonilmetano aporta azufre biodisponible, necesario para la biosíntesis del colágeno. Y el New Zealand Green Lipped Mussel Extract (Perna canaliculus) es rico en omega-3 marinos, entre ellos el ETA, un ácido graso exclusivo de esta fuente.

Eje 3 · La raíz diferencial

Achyranthes bidentata, la Huai-Niu-Xi

El activo más desconocido en la cosmética europea y probablemente el más diferencial de la fórmula. Su raíz aporta ecdisteronas, saponinas triterpénicas y polisacáridos bioactivos, con un cuerpo sólido de literatura preclínica y clínica. En la medicina tradicional china se usa desde hace 2.000 años para fortalecer músculos y huesos y movilizar la sangre estancada. La farmacología molecular contemporánea está validando lo que la clínica empírica llevaba dos milenios observando.

Resina de Boswellia serrata, raíz de Achyranthes bidentata y concha de Green Lipped Mussel, activos de la Power Cream POOM
Textura de la Power Cream POOM, crema de calor muscular con dosificador sobre fondo neutro

Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur

Detrás de cada activo botánico está la tecnología Phytolism™, la plataforma de extracción por infrarrojo lejano y ultrasonidos del Instituto (patente coreana 10-0788306), que preserva los principios activos termosensibles sin degradarlos por solventes. Es la misma exigencia formuladora que gobierna toda la cosmética POOM: alcanzar niveles de pureza superiores a la extracción clásica y hacerlo en fórmulas compatibles con piel sensible.

La fórmula se completa con un panel calmante —regaliz, té verde, centella asiática, portulaca, manzanilla romana y flor de loto, con karité, jojoba y onagra— que garantiza la tolerancia en piel sensible, reactiva o con barrera comprometida. Ese detalle no es menor: el segmento del calor tópico ha estado siempre dominado por fórmulas agresivas, y esta es la excepción.

El calor que se percibe y la sensación de alivio son las dos caras de un mismo mecanismo cosmético. Quien usa esta crema está activando una vía de la piel, no simplemente calentándola por fuera.

¿Cómo se usa?

¿Cómo se aplica la crema de calor?

Se aplica sola, directamente sobre la zona del dolor, masajeando hasta que se absorba. Ni protocolo ni pasos: la crema hace el trabajo y el masaje lo potencia.

01

Sobre la zona del dolor

Una cantidad pequeña directamente sobre la zona con tensión o molestia: espalda, cervicales, trapecios, lumbares, rodilla, manos, piernas. También sienes y mandíbula en cefaleas o bruxismo.

02

Masajea hasta absorber

Cuanto más masajeas, más intenso el calor. Con un masaje breve, el calor resulta más suave. Tú decides la intensidad.

03

El calor llega en 2-5 minutos

Aparece de forma gradual, sin sorpresas. La sensación de alivio muscular se percibe desde los primeros minutos.

04

Repite si lo necesitas

Dos o tres veces al día, durante el tiempo que haga falta. No genera tolerancia. Lávate las manos después de aplicar.

Aviso: es un calor muy profundo. Power Cream da un calor mucho más potente que un gel de calor convencional. Si la primera vez el calor o el hormigueo te resultan demasiado intensos, aplica antes un poco de Firming Boosting sobre la zona y la Power Cream encima: la Firming Boosting amortigua la sensación hasta que el organismo se acostumbra. A medida que la vas tolerando, puedes prescindir de ese paso.
El efecto «manta eléctrica». El calor es potente durante la primera media hora. Después baja y se queda en un calor suave que permanece durante muchas horas, muy relajante, como una manta eléctrica sobre la zona. Es la fase que más agradece la gente que la usa a diario.
Especificaciones de uso. Se aplica en todo el cuerpo. También en cabeza y rostro cuando el objetivo son las cefaleas tensionales, las migrañas o el bruxismo: en esos casos se trabaja el cuero cabelludo, las sienes, la mandíbula y el cuello, siempre con poca cantidad y evitando el contorno de los ojos. No aplicar sobre mucosas, ojos, heridas abiertas, piel irritada ni quemaduras solares. Si entra en contacto con los ojos notarás calor intenso, pero no daña: aclara con agua abundante. No combinar con parches térmicos ni bolsa de agua caliente inmediatamente después: la suma de calor resulta molesta.
Apta para piel sensible y reactiva. El segmento del calor tópico ha estado siempre dominado por fórmulas agresivas, y esta es la excepción: su panel calmante —regaliz, té verde, centella asiática, portulaca, manzanilla romana y flor de loto, con karité, jojoba y onagra— la hace compatible con piel sensible, reactiva o fina, incluso en uso diario prolongado. Es la razón por la que se puede recomendar a quien no tolera un gel de calor convencional.
¿Y durante el embarazo? El embarazo carga precisamente las zonas donde esta crema mejor trabaja: la zona lumbar, las cervicales y los trapecios, y las piernas, los tobillos y las muñecas, que tienden a hincharse y a pesar. En esas zonas se puede aplicar. Lo que conviene es hacerlo con cabeza: por zonas concretas, nunca por todo el cuerpo a la vez, y evitando siempre la barriga. Y sobre todo, que el calor no te asuste: es un calor profundo e intenso que puede impresionar la primera vez, así que empieza con muy poca cantidad en una zona pequeña para conocerlo. Si tienes cualquier duda, coméntalo con tu matrona o tu médico.
Aplicación de crema antiinflamatoria de calor con masaje sobre la zona lumbar para el dolor de espalda
FOTO BANNER · 21:9Secuencia del gesto: manos aplicando y masajeando la crema sobre la zona lumbar. Plano cenital o lateral. Piel real, sin retoque, luz natural. Alternativa: tríptico de tres momentos (aplicar / masajear / reposo).

¿Para qué se usa?

¿Para qué molestias se usa Power Cream?

Su gran efecto vasodilatador reactiva la circulación de la zona, y de ahí que se use en tantos escenarios distintos. Estos son los principales:

Dolor de espalda y lumbar

Molestias lumbares y dorsales por postura, cargas o final del día. La espalda es donde el calor dura más tiempo.

Cervicales y tortícolis

Tensión de cuello, trapecios y base del cráneo por pantallas, móvil y estrés postural.

Contracturas y tirones

Contracturas funcionales por estrés o postura, tirones, sobrecarga y rigidez muscular matinal.

Rodilla y articulaciones

Sensación de rigidez articular funcional en rodillas, hombro, manos y muñecas. Compatible con piel fina.

Piernas cansadas

Sensación de pesadez al final de la jornada, sobre todo tras muchas horas de pie.

Agujetas y deporte

Antes de entrenar como calentamiento y prevención, y después del esfuerzo para la recuperación.

Calambres

Sobre la zona del calambre, masajeando hasta absorber, por su efecto vasodilatador cosmético.

Cefaleas tensionales y bruxismo

En cefaleas y migrañas se aplica por el cuero cabelludo, las sienes y el cuello. También en la mandíbula tensa del bruxismo.

Molestias menstruales

El calor sostenido sobre la zona baja del abdomen es un recurso clásico de confort en esos días.

Deportista con dolor lumbar aplicando crema antiinflamatoria de calor tras el entrenamiento
Aplicación de crema de calor en las piernas para las agujetas y la recuperación muscular tras el deporte
Prevenir también cuenta. Muchos deportistas la aplican antes de entrenar para calentar y preparar la musculatura, no solo después. Es uno de los usos más valorados por quienes la conocen bien.
Un complemento, no un sustituto. Power Cream es un producto cosmético de uso tópico que acompaña el cuidado muscular, no un medicamento. Si tienes una patología diagnosticada —artritis, artrosis, fibromialgia, ciática, una lesión o un traumatismo— acude siempre a tu médico o a tu fisioterapeuta, que te indicará el tratamiento adecuado. Power Cream puede acompañarlo como complemento cosmético.

La experiencia

¿Por qué la recomiendan los fisioterapeutas?

Power Cream es uno de los productos más vendidos de toda la gama, y buena parte de su recorrido viene del mundo de la fisioterapia. Muchos fisioterapeutas la incorporan a sus sesiones porque el calor profundo acompaña muy bien al trabajo manual: aporta deslizamiento para el masaje, calor sostenido durante la sesión y una sensación de descarga que se prolonga durante horas.

Don Juan Manuel Nieblas

Presidente de honor del Colegio de Fisioterapeutas de Andalucía · Vicesecretario del Consejo General de Colegios de Fisioterapeutas de España · Director general del Grupo · Prescriptor de Power Cream

Don Juan Manuel Nieblas, fisioterapeuta que recomienda la Power Cream de POOM
Deportista aplicando Power Cream en la rodilla tras el entrenamiento, crema de calor muscular POOM

Preguntas frecuentes

Dudas sobre las cremas para el dolor muscular

¿Cuál es la mejor crema antiinflamatoria para el dolor muscular?
Depende de lo que necesites. Si buscas un antiinflamatorio farmacológico —con ibuprofeno o diclofenaco— es un medicamento y debe indicártelo tu médico o tu farmacéutico. Si buscas una crema cosmética para el día a día, lo que marca la diferencia son tres cosas: que el calor no venga de la capsaicina (que irrita), que dure horas y no minutos, y que aporte activos botánicos de nombre propio. Power Cream cumple las tres: calor cosmético sostenido por vía TRPV1, sin irritación, apta para piel sensible.
¿Es Power Cream una crema antiinflamatoria?
Power Cream es un producto cosmético, no un medicamento antiinflamatorio. Su acción es cosmética: calor sostenido, efecto vasodilatador y sensación de alivio muscular. Su fórmula combina activos botánicos de nombre propio —Boswellia serrata, MSM, Green Lipped Mussel Extract y raíz de Achyranthes bidentata— en un vehículo apto para piel sensible. Para tratar una inflamación o una patología, consulta con tu médico.
¿Qué diferencia hay entre una pomada antiinflamatoria de farmacia y una crema de calor?
La pomada de farmacia es un medicamento: actúa por vía farmacológica sobre la inflamación y su uso lo indica un profesional sanitario. La crema cosmética de calor trabaja de otra forma: aporta calor y un efecto vasodilatador cosmético que lleva riego a la zona, con sensación de alivio muscular. No compiten. La cosmética acompaña el día a día y puede usarse como complemento de lo que te indique tu médico.
¿Qué es la cervicalgia y por qué aparece?
Cervicalgia es el nombre médico del dolor de cuello. La más frecuente con diferencia es la mecánica o postural: la que aparece por horas de pantalla, móvil o una mala postura mantenida. Al adelantar la cabeza, la musculatura cervical soporta varios kilos de más y termina tensándose y doliendo. Se acompaña a menudo de rigidez al girar el cuello y de dolor de cabeza tensional. Ayuda el calor, el masaje en trapecios y base del cuello, y sobre todo moverse cada hora. Si el dolor baja por el brazo, hormiguea o hay pérdida de fuerza, hay que consultarlo.
¿Cuánto dura una contractura muscular?
Una contractura leve suele ceder en tres a cinco días si se trata bien: calor, masaje y movilidad suave. Una contractura instaurada, de las que llevan semanas agarrotando el trapecio, puede necesitar varias sesiones de fisioterapia. Lo que nunca ayuda es el reposo absoluto: el músculo necesita riego y movimiento para soltarse. Si pasa de una semana sin mejorar, o si el dolor baja por el brazo, conviene que lo vea un profesional.
¿Por qué me da tortícolis al dormir?
Porque durante el sueño mantienes una postura forzada durante horas sin darte cuenta: una almohada demasiado alta o demasiado baja, dormir boca abajo con el cuello girado, o una corriente de aire fría sobre la nuca. La musculatura del cuello entra en espasmo y amaneces sin poder girar la cabeza. Suele resolverse en unos días con calor local, movilidad suave sin forzar y paciencia. Revisar la almohada evita que se repita.
¿Las agujetas son ácido láctico?
No, ese es uno de los mitos más extendidos del deporte. El ácido láctico se elimina en la hora siguiente al ejercicio y las agujetas aparecen entre 12 y 48 horas después. Lo que duele son microlesiones de la fibra muscular por un esfuerzo no habitual, y la respuesta inflamatoria natural que las repara. Por eso el movimiento suave y el calor ayudan: llevan riego a la fibra para que se recupere antes.
¿Por qué se me hinchan las piernas al final del día?
Por el retorno venoso. La sangre tiene que subir desde los pies hasta el corazón en contra de la gravedad, y lo hace en buena parte gracias a la contracción de los músculos de la pierna. Si pasas muchas horas de pie o sentada sin moverte, ese bombeo falla y el líquido se acumula: piernas pesadas, cansadas e hinchadas. Ayuda el masaje ascendente de tobillo hacia arriba, elevar las piernas al final del día y moverte cada hora.
¿Frío o calor para una contractura?
Como regla general: el frío es para lo agudo y reciente —un golpe, un esguince, una zona hinchada en las primeras horas— y el calor es para lo tenso y crónico: contracturas, rigidez, tensión muscular, agujetas. En una contractura el músculo está agarrotado y sin riego, así que el frío lo empeora y el calor lo ayuda a soltarse. Ante la duda con una lesión reciente, pregunta a tu fisioterapeuta.
¿Cómo quitar una contractura del trapecio o del cuello?
Una contractura es un músculo que se ha quedado contraído y no se suelta. Lo que ayuda es llevarle riego: calor sostenido sobre la zona, masaje que movilice el tejido y estiramiento suave después. La combinación de calor y masaje es lo más eficaz, y es justo lo que hace una crema de calor aplicada con un buen masaje. Si la contractura no cede en unos días o el dolor baja por el brazo, consulta con un fisioterapeuta.
¿Qué va bien para las agujetas?
Las agujetas son microlesiones de la fibra muscular tras un esfuerzo no habitual, no cristales de ácido láctico. Lo que ayuda es el movimiento suave y el calor, que llevan riego a la fibra para que se recupere. Una crema de calor aplicada tras la ducha, sobre las zonas trabajadas, acompaña bien esa recuperación. Y aplicarla antes de entrenar, como calentamiento, ayuda a prevenirlas.
¿Sirve para el dolor de espalda, cervical o lumbar?
Se usa mucho como complemento cosmético para la tensión y las molestias de espalda, cervicales, trapecios y zona lumbar por postura mantenida, pantallas o final del día. De hecho, la espalda y el lumbar son las zonas donde el calor se retiene más tiempo. Si el dolor es persistente, agudo o responde a una lesión, acude a tu médico o fisioterapeuta.
¿Va bien para las piernas cansadas?
Sí, es uno de sus usos más valorados. Sobre las piernas, su efecto vasodilatador cosmético y su calor sostenido dejan una sensación de alivio y ligereza al final de la jornada, sobre todo tras muchas horas de pie. Se masajea siempre en sentido ascendente, de tobillo hacia arriba. Es también una de las zonas donde más se agradece durante el embarazo, cuando las piernas y los tobillos pesan e hinchan.
¿Se puede usar antes y después del deporte?
Las dos cosas. Antes del ejercicio funciona como calentamiento por su calor y su efecto vasodilatador, preparando la musculatura. Después del esfuerzo acompaña la recuperación y la sensación de descarga. Muchos fisioterapeutas la usan además como crema de masaje durante la sesión.
¿Da mucho calor? ¿Cómo lo controlo la primera vez?
Sí, es un calor muy profundo, bastante más potente que el de un gel de calor convencional. Si la primera vez el calor o el hormigueo te resultan demasiado intensos, aplica primero un poco de Firming Boosting sobre la zona y la Power Cream encima: amortigua la sensación hasta que el organismo se acostumbra. También puedes masajear menos tiempo para un calor más suave. A medida que la toleras, puedes prescindir de ese paso.
¿Cuánto dura el efecto?
El calor aparece de forma gradual en dos a cinco minutos y es potente durante aproximadamente la primera media hora. Después baja y se queda en un calor suave que permanece durante muchas horas, muy relajante, con ese efecto de manta eléctrica sobre la zona. La espalda y el lumbar son las zonas que más tiempo lo retienen.
¿Por qué no pica ni irrita como otras cremas de calor?
Porque su calor no viene de la capsaicina, sino del Vanillyl Butyl Ether, que activa el mismo receptor de calor de la piel (TRPV1) sin la quemazón ni el escozor. Además lleva un panel calmante —regaliz, té verde, centella asiática, manzanilla, karité, jojoba— que la hace apta para piel sensible. Tampoco tiene el olor fuerte del alcanfor o el salicilato: se puede usar en la oficina.
¿Puedo usarla si tengo artrosis, artritis o fibromialgia?
Power Cream es un producto cosmético que algunas personas con estas patologías utilizan como complemento por su calor y su sensación de alivio muscular, pero no trata ni sustituye el tratamiento médico de ninguna patología. Si tienes artrosis, artritis, fibromialgia, ciática u otra patología diagnosticada, tu médico o tu especialista es quien debe indicarte el tratamiento; Power Cream puede acompañarlo como complemento cosmético.
¿En qué zonas no debo aplicarla?
Se aplica en todo el cuerpo, y también en cabeza y rostro cuando se busca aliviar cefaleas tensionales, migrañas o la tensión del bruxismo: en esos casos se trabaja el cuero cabelludo, las sienes, la mandíbula y el cuello, con poca cantidad y evitando el contorno de los ojos. No la apliques sobre mucosas, ojos, heridas abiertas, piel irritada ni quemaduras solares. Si entra en contacto accidental con los ojos notarás calor intenso, pero no daña: aclara con agua abundante. Lávate las manos después de aplicarla. Durante el embarazo se aplica en zonas concretas —lumbares, cervicales, piernas, tobillos y muñecas— nunca por todo el cuerpo y evitando la barriga.
¿Puedo usarla todos los días? ¿Tiene contraindicaciones?
Sí, se puede usar dos o tres veces al día durante el tiempo que se necesite: no genera tolerancia ni dependencia. La cosmética del Grupo no tiene contraindicaciones ni efectos secundarios; lo que existen son especificaciones de uso: empezar con poca cantidad para conocer su calor, respetar las zonas de aplicación y, en el embarazo, aplicarla por zonas concretas evitando la barriga. Ante una patología diagnosticada o un dolor persistente, consulta siempre con tu médico.

La crema de calor de POOM

Power Cream

Calor cosmético profundo y sostenido para el bienestar muscular del día a día. Tubo de 70 ml para el bolso o la bolsa de entrenamiento, frasco con dosificador de 250 ml para uso diario y familiar.

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Power Cream es un producto cosmético de uso tópico. No es un medicamento y no sustituye el tratamiento médico. En caso de dolor persistente o agudo, consulta con tu médico. En patologías diagnosticadas —artritis, artrosis, fibromialgia, ciática, lesiones o traumatismos— acude siempre a tu especialista. Power Cream se utiliza como complemento cosmético al tratamiento médico habitual.

Power Cream · crema de calor cosmético de POOM Korean Cosmetics, formulada por el Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur. Los productos descritos son cosméticos de uso tópico y no sustituyen el tratamiento médico. En caso de dolor persistente o patología diagnosticada, consulta con un profesional sanitario. poomkoreancosmetics.com