Diario de la Piel · Problemas de la piel

Dermatitis atópica en adultos: por qué aparece y cómo cuidar la piel

Sequedad que no cede, picor que aparece por la noche, brotes que van y vienen. Detrás hay una proteína llamada filagrina y una barrera que no retiene el agua como debería.

Lectura 11 min · Revisado por el equipo científico POOM

La dermatitis atópica, también llamada eccema atópico, es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa en brotes. Se caracteriza por sequedad intensa, picor persistente y lesiones eccematosas. No es contagiosa.

Suele asociarse a la infancia, y es cierto que ahí es donde más se manifiesta. Pero puede persistir en el adulto o debutar en la edad adulta: la prevalencia en adultos se sitúa en torno al 2-5 % según el país, y en un estudio internacional alrededor del 24 % de los pacientes había recibido el diagnóstico después de los dieciocho años.

Este artículo explica el mecanismo y qué se puede hacer para acompañar el cuidado de la piel entre brotes. El diagnóstico y el tratamiento corresponden al dermatólogo.

¿Dónde aparece en el adulto?

La distribución cambia con la edad, y esa es una de las razones por las que la dermatitis atópica del adulto se reconoce peor que la infantil.

En el lactante predomina en la cara y el cuero cabelludo. En el niño, en las flexuras —los pliegues de codos y rodillas—. En el adulto la afectación tiende a concentrarse en cuello, manos, párpados y zona periocular, además de las propias flexuras, y con frecuencia adopta un aspecto más seco y liquenificado: la piel se engrosa por el rascado repetido.

La afectación de manos y párpados en un adulto es un patrón que se confunde a menudo con dermatitis de contacto o con sequedad sin más.

¿Por qué aparece la dermatitis atópica?

La causa es multifactorial y combina tres ejes: predisposición genética, alteración de la barrera cutánea y desregulación inmunitaria. Durante años se explicó como una enfermedad fundamentalmente alérgica; hoy el foco se ha desplazado hacia el defecto estructural de la barrera.

La filagrina

El principal factor genético conocido son las mutaciones con pérdida de función en el gen que codifica la filagrina, una proteína estructural del estrato córneo. Alrededor del 10 % de la población europea es portadora heterocigota de estas mutaciones.

La filagrina hace dos cosas esenciales. Contribuye a la estructura de la envoltura cornificada, la capa que mantiene la cohesión del estrato córneo. Y al degradarse genera los componentes del factor de hidratación natural, moléculas que retienen agua en la superficie y que, por su carácter ácido, mantienen el pH del estrato córneo en su rango correcto.

Qué ocurre cuando falta

La cadena de consecuencias está bien descrita.

Menor retención de agua. Sin suficiente factor de hidratación natural, la piel pierde agua con más facilidad. De ahí la xerosis, la sequedad marcada característica.

Alcalinización del pH. La degradación de la filagrina genera, entre otros, ácido trans-urocánico, que acidifica el estrato córneo. Con déficit de filagrina el pH sube. Un pH más alcalino altera el funcionamiento de las enzimas cutáneas y favorece el sobrecrecimiento bacteriano.

Mayor penetración de alérgenos e irritantes. Una barrera permeable deja entrar lo que debería quedarse fuera, y eso desencadena la respuesta inflamatoria.

El déficit de ceramidas

Al defecto de filagrina se suma otro, en la matriz lipídica. Se ha descrito que la piel afectada por eccema presenta alrededor de un 30 % menos de ceramidas, y que además son de cadena más corta.

Las ceramidas son el componente principal de la matriz que mantiene unidos los corneocitos: el cemento entre los ladrillos. Menos cemento, y de peor calidad, significa una barrera que retiene peor el agua y que se deja atravesar con más facilidad.

No es una piel seca que además se inflama. Es una barrera estructuralmente incompleta, y la inflamación es la consecuencia.

El círculo del rascado

El picor es el síntoma más característico y el más difícil de manejar. Y forma un ciclo que se realimenta: el picor lleva al rascado, el rascado daña más la barrera, la barrera dañada deja entrar más irritantes, y eso aumenta la inflamación y el picor.

Romper ese círculo es uno de los objetivos del tratamiento dermatológico, y es también donde el cuidado de la barrera aporta valor de soporte.

¿Cómo se diferencia de otras dermatitis?

La confusión más frecuente es con la dermatitis seborreica y con la dermatitis de contacto. Los tres cuadros pueden además coexistir. Esta comparación orienta, no diagnostica.

Tabla 1 · Diagnóstico diferencial orientativo

Rasgos característicos de cada cuadro en la edad adulta. Solo un dermatólogo puede establecer el diagnóstico.
AtópicaSeborreicaDe contacto
Localización Flexuras, cuello, manos, párpados Surcos nasogenianos, cejas, cuero cabelludo Zona de contacto con el agente
Aspecto Seca, descamación fina, liquenificación Descamación grasa amarillenta Eritema y a veces vesículas
Picor Intenso y persistente Variable Presente, localizado
Curso Crónico en brotes Crónico en brotes Cede al retirar el agente
Antecedentes Historia personal o familiar de atopia, asma, rinitis No característicos Exposición identificable

¿Qué empeora la dermatitis atópica?

Los desencadenantes más citados se agrupan en cuatro bloques.

El clima. La baja humedad ambiental es un factor documentado de deterioro de la barrera. El frío exterior combinado con calefacción interior crea el escenario más desfavorable, y explica por qué el invierno concentra la mayoría de los brotes.

La limpieza. Jabones y tensioactivos agresivos retiran los lípidos que ya escasean. El agua muy caliente y las duchas largas agravan lo mismo.

Los factores mecánicos. Tejidos rasposos como la lana, etiquetas, costuras, sudoración retenida. Y el rascado, que es el más determinante de todos.

El estrés. Está descrita una influencia bidireccional entre el estado emocional y los brotes: el estrés los desencadena, y los brotes generan estrés.

Cuándo acudir al dermatólogo

Siempre. La dermatitis atópica tiene tratamiento dermatológico eficaz y en los últimos años han aparecido opciones terapéuticas nuevas para los casos moderados y graves. Ante lesiones que supuran, costras amarillentas o empeoramiento brusco, la consulta debe ser inmediata: la piel atópica tiene mayor predisposición a las infecciones cutáneas. Ningún producto cosmético sustituye ese tratamiento.

El cuidado cosmético entre brotes

Aquí hay algo que decir, y con fundamento. Si el defecto central es una barrera con menos filagrina y menos ceramidas, el cuidado de esa barrera no es un extra estético: es el terreno donde la cosmética tiene sentido como soporte.

Lo que sigue es cuidado complementario entre brotes, nunca sustituto del tratamiento.

La limpieza que no retira lo que falta

Es el punto donde más se puede ganar o perder. Una piel con déficit lipídico no tolera una limpieza que arrastre lípidos.

Un aceite limpiador trabaja por afinidad con los lípidos cutáneos en lugar de retirarlos. Limpia sin dejar la sensación de tirantez que en una piel atópica anticipa el brote.

Reponer los lípidos que la barrera no fabrica

Intensive Repair Balm es la fórmula de sellado para las fases en que la piel está más comprometida. Incorpora el complejo botánico Naflex™, desarrollado específicamente para pieles con tendencia atópica y sensible, sobre patente KR 10-1252107, sobre una base de aceite de salvado de arroz, cera de abeja y manteca de karité. Sin agua en la fórmula: oclusión.

Firming Boosting aporta algo distinto y complementario: contiene Ceramide NP —la ceramida más abundante en la piel humana— junto a escualano y ácidos grasos esenciales. Es decir, lípidos de la misma familia que los que forman la matriz del estrato córneo, precisamente los que en la piel atópica están reducidos.

Para el día, Aura Cica Cream ofrece confort con textura ligera, compatible bajo protección solar.

Cuidado de soporte entre brotes

I

Radiance Oil Soap

Limpieza por afinidad lipídica. Sin tirantez posterior.

II

Aura Cica Cream

Día. Textura ligera, bajo protección solar.

III

Intensive Repair Balm

Noche. Sellado con Naflex™ en las zonas más comprometidas.

IV

Firming Boosting

Aporte lipídico con Ceramide NP y escualano. Sobre el sellado.

Cuidado cosmético complementario entre brotes. No sustituye el tratamiento indicado por el dermatólogo.

Un apunte sobre el ambiente

Si duermes con calefacción o pasas el día en espacios con aire acondicionado, un humidificador modifica la variable que ningún producto puede modificar: la humedad del aire. En una piel que ya retiene mal el agua, esa diferencia se nota.

Preguntas frecuentes

¿Qué es la dermatitis atópica?

Es una enfermedad inflamatoria crónica de la piel que cursa en brotes, también llamada eccema atópico. Se caracteriza por sequedad intensa, picor persistente y lesiones eccematosas que en el adulto se localizan con frecuencia en flexuras, cuello, manos y párpados. No es contagiosa.

¿Por qué aparece en adultos?

La causa combina predisposición genética, alteración de la barrera cutánea y desregulación inmunitaria. El principal factor genético conocido son las mutaciones con pérdida de función en el gen de la filagrina, presentes en alrededor del 10 % de la población europea en forma heterocigota. Sin filagrina suficiente, la barrera retiene peor el agua, el pH se alcaliniza y los alérgenos penetran con más facilidad.

¿Puede aparecer por primera vez de adulto?

Sí. Aunque lo más frecuente es que se inicie en la infancia, puede debutar en la adolescencia o en la edad adulta. En un estudio internacional sobre prevalencia en adultos, alrededor del 24 % había recibido el diagnóstico después de los dieciocho años.

¿Qué es la filagrina?

Una proteína estructural del estrato córneo, imprescindible para construir y mantener la barrera cutánea. Al degradarse genera los componentes del factor de hidratación natural, que retienen agua y acidifican el pH del estrato córneo. Con déficit de filagrina, la piel pierde agua con más facilidad y aumenta la penetración de alérgenos e irritantes.

¿Cómo se diferencia de la dermatitis seborreica?

La atópica cursa con sequedad marcada, descamación fina y picor intenso, en flexuras, cuello, manos y párpados. La seborreica cursa con descamación grasa amarillenta en surcos nasogenianos, cejas y cuero cabelludo, con picor variable. El picor intenso y persistente es el rasgo más característico de la atópica. Ambos cuadros pueden coexistir.

¿Qué la empeora?

La baja humedad ambiental, el frío y la calefacción, el estrés, los jabones y tensioactivos agresivos, el agua muy caliente, los tejidos rasposos como la lana, la sudoración y el rascado. El rascado forma un círculo que se realimenta: daña más la barrera, lo que aumenta la inflamación y el picor.

¿Qué puede hacer la cosmética?

No trata la dermatitis atópica, pero acompaña el cuidado de la barrera cutánea entre brotes, que es donde se concentra el defecto estructural. Una limpieza que respete la matriz lipídica y fórmulas que aporten lípidos afines a los cutáneos ayudan a sostener el confort de la piel. El tratamiento de los brotes corresponde siempre al dermatólogo.

La barrera es el terreno

Menos filagrina, menos ceramidas, más pérdida de agua. Ahí es donde el cuidado cosmético tiene sentido como soporte entre brotes.

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Fuentes

Referencias médicas consultadas para la elaboración de este artículo divulgativo.

  1. Manual MSD / Merck, versión para profesionales. Dermatitis atópica (eccema). Trastornos dermatológicos · Dermatitis.
  2. Armengot-Carbó M, Hernández-Martín Á, Torrelo A. Filagrina: papel en la barrera cutánea y en el desarrollo de patología. Actas Dermo-Sifiliográficas. Hospital Infantil Universitario Niño Jesús, Madrid.
  3. Revisión sobre etiopatogenia de la dermatitis atópica: déficit de filagrina, alcalinización del pH del estrato córneo y respuesta Th2. Revista Cubana de Medicina General Integral, 2018.
  4. Rogers J, Harding C, Mayo A, Banks J, Rawlings A. Stratum corneum lipids: the effect of ageing and the seasons. Archives of Dermatological Research. 1996;288(12):765–770. DOI: 10.1007/BF02505294
  5. Engebretsen KA, Johansen JD, Kezic S, Linneberg A, Thyssen JP. The effect of environmental humidity and temperature on skin barrier function and dermatitis. JEADV. 2016;30(2):223–249. DOI: 10.1111/jdv.13301

Redactado por Silvia Moreno, fundadora del Grupo Silvia Moreno. Contenido científico revisado por el equipo científico POOM.

Este contenido tiene finalidad divulgativa y no constituye consejo médico ni sustituye la valoración de un profesional sanitario. La dermatitis atópica requiere diagnóstico y tratamiento dermatológico. Los productos cosméticos mencionados se plantean como cuidado complementario de la barrera cutánea entre brotes, nunca como tratamiento de la enfermedad.

POOM Korean Cosmetics · Instituto de Ciencias Médicas de Corea del Sur